El crowdfunding de libros permite financiar la impresión de una obra mediante la compra anticipada de ejemplares, reduciendo el riesgo económico que debe asumir el autor.
Imagine que quiere publicar un libro, pero antes de encargar 100 o 200 ejemplares le gustaría saber cuántas personas están realmente dispuestas a comprarlo. En lugar de imprimir primero y tratar de vender después, puede hacerlo al revés: presentar el proyecto, conseguir compradores y utilizar el dinero recaudado para financiar la impresión.
Esa es, simplificando mucho, la idea del crowdfunding aplicado a los libros.
¿Qué es el crowdfunding de un libro?
El crowdfunding o financiación colectiva permite que varias personas aporten dinero para hacer posible un proyecto. En el caso de un libro, normalmente esas aportaciones se realizan mediante la compra anticipada de uno o varios ejemplares.
El autor presenta su libro antes de imprimirlo, establece un objetivo y abre un periodo durante el cual los interesados pueden participar.
Si se alcanza el objetivo necesario, se realiza la edición y posteriormente cada participante recibe los ejemplares que haya adquirido.
No se trata, por tanto, de pedir una donación. En su modalidad más sencilla, es prácticamente una preventa organizada para financiar la primera tirada.
¿Qué problema resuelve?
Uno de los mayores riesgos de la autoedición consiste en decidir cuántos ejemplares imprimir.
Hacer una tirada demasiado pequeña puede incrementar el precio por ejemplar. Pero imprimir muchos libros únicamente para reducir ese precio supone inmovilizar más dinero y, sobre todo, asumir el riesgo de quedarse con cajas de ejemplares sin vender. Por eso, antes de decidir una tirada, conviene valorar cuántos ejemplares imprimir, teniendo en cuenta la demanda real y la posibilidad de realizar nuevas reimpresiones cuando sean necesarias.
El crowdfunding permite cambiar el planteamiento: primero se comprueba el interés real y después se imprime.
Si 80 personas han comprado anticipadamente el libro, el autor ya dispone de una base mucho más sólida para decidir la tirada que si simplemente supone que podrá vender 200 ejemplares.
¿Cómo funciona?
El funcionamiento puede resumirse en unos pocos pasos:
- El autor prepara su proyecto y determina cuánto necesita recaudar para hacerlo viable
- Se publica una página explicando el libro y las condiciones de participación
- El autor comparte esa página entre sus posibles lectores, contactos y redes sociales
- Los interesados reservan o compran anticipadamente sus ejemplares
- Cuando se alcanza el objetivo establecido, el libro entra en producción
- Una vez impreso, los ejemplares se entregan a quienes participaron en la campaña
Además, pueden establecerse diferentes modalidades de participación: un ejemplar, varios ejemplares, ejemplares dedicados o determinadas recompensas relacionadas con el proyecto.
No hace falta ser un autor conocido
Existe la idea de que el crowdfunding solo funciona cuando detrás hay una gran comunidad en redes sociales. Evidentemente, disponer de miles de seguidores ayuda, pero no todos los libros necesitan miles de compradores para ser viables.
Un autor puede tener una comunidad pequeña pero muy relacionada con el tema de su obra: una asociación, un colectivo profesional, antiguos alumnos, compañeros de profesión, participantes en un proyecto cultural o simplemente lectores interesados en una materia muy concreta.
Para una primera edición de 100 ejemplares, conseguir 60 o 70 compradores reales puede resultar mucho más importante que tener miles de seguidores que nunca comprarán el libro.
Una herramienta especialmente interesante para profesores autores
El crowdfunding puede resultar particularmente útil para los profesores que escriben sus propios libros y materiales educativos.
Un profesor suele partir con una ventaja importante: conoce perfectamente a quién va dirigida su publicación.
Puede tratarse de un manual para una determinada asignatura, material complementario, ejercicios, apuntes desarrollados durante años, una metodología propia o un libro especializado destinado a otros docentes.
Además, muchas veces existe ya una comunidad potencial alrededor del proyecto: alumnos, antiguos alumnos, compañeros, departamentos, academias, asociaciones profesionales o centros educativos.
Esto permite utilizar el crowdfunding no solamente para financiar la impresión, sino también para comprobar si existe realmente interés por el material antes de publicarlo.
Un profesor que plantea editar un manual puede descubrir, por ejemplo, que existen suficientes interesados para justificar una primera tirada sin tener que adelantar personalmente todo el dinero.
También sirve para validar una idea
Este es uno de los aspectos más interesantes del crowdfunding.
Normalmente pensamos en él únicamente como una forma de conseguir financiación, pero también funciona como una prueba de mercado.
Una cosa es que familiares, alumnos o seguidores digan que un proyecto les parece interesante y otra muy distinta que estén dispuestos a comprarlo.
Una campaña permite medir ese interés con un dato mucho más objetivo.
Si la respuesta es buena, el autor obtiene financiación y confirma que existe demanda. Si la respuesta es insuficiente, habrá obtenido una información muy valiosa antes de invertir una cantidad importante en imprimir libros.
El objetivo debe calcularse correctamente
Una campaña no debería establecer como objetivo una cantidad arbitraria.
Hay que calcular cuánto cuesta realmente producir el libro y qué gastos deberán cubrirse con las aportaciones.
Entre otros aspectos pueden intervenir:
- impresión
- maquetación y diseño
- corrección
- ISBN y otros servicios editoriales
- embalaje
- transporte
- comisiones asociadas al cobro o a la plataforma, cuando existan
El objetivo debería permitir que, una vez alcanzado, el proyecto pueda realizarse realmente en las condiciones prometidas.
¿Y si se supera el objetivo?
Es una buena noticia.
Una vez cubiertos los costes necesarios para hacer viable la edición, conseguir más participantes permite aumentar la tirada y, en determinadas circunstancias, mejorar el coste de producción.
También permite conocer con bastante precisión la demanda inicial antes de decidir cuántos ejemplares adicionales merece la pena fabricar.
De nuevo, la ventaja está en sustituir una estimación por información real.
ImprimeLibros incorpora el crowdfunding a la impresión de libros
Precisamente porque este modelo encaja especialmente bien con las tiradas cortas y la impresión digital, en ImprimeLibros hemos desarrollado nuestra propia plataforma de crowdfunding para libros.
La idea es simplificar todo el proceso y conectarlo directamente con la producción: permitir que un autor pueda plantear su proyecto, conseguir las reservas necesarias y, cuando la campaña alcance las condiciones establecidas, convertir esas reservas en una edición real.
De esta manera, el crowdfunding deja de ser una herramienta separada de la impresión y pasa a formar parte del propio proceso de publicación.
Primero los lectores, después las cajas
La impresión digital ha permitido reducir enormemente las tiradas mínimas y reimprimir cuando sea necesario. El crowdfunding lleva esa lógica un paso más allá.
En lugar de preguntarse «¿cuántos libros imprimo esperando venderlos?», el autor puede empezar preguntándose «¿cuántas personas quieren realmente mi libro?».
Cuando se conoce esa respuesta antes de imprimir, publicar un libro deja de ser una apuesta tan incierta.
Y para muchos autores —especialmente profesores y profesionales que ya cuentan con una comunidad alrededor de su trabajo— puede ser una de las formas más sensatas de convertir una buena idea en un libro publicado.

